Es curioso, las personas tendemos a pensar que si desapareciésemos
el mundo que hay a nuestro alrededor va a pararse. En la ficción, cuando
alguien ve su vida desde el exterior, se da a entender que las personas sin él
siempre están mucho peor. Pero la cruda realidad es que si tú no estás no pasa
nada, el mundo sigue girando sin tener ninguna consideración hacia ti. Incluso,
es posible que la gente que estaba a tu alrededor tenga una vida excelente sin
tu existencia. Si tú no estás, el universo no explota. Sí, sí, sí… ya sé que
ahora todos estaréis pensando “¡¡¡¡QUÉ DRAMÁTICA!!!! Deberías ir a clases de
autoestima”, pero yo simplemente os lo cuento por experiencia, para que luego
si os pasa vayáis sobre aviso.
Yo también era una persona de esas, de las que realmente creía
que sin mí todo se paralizaría. Pero para mi sorpresa resultó no ser así. La gente
te echa en falta menos de lo que dura un telediario y luego siguen caminando
en la rutina de sus vidas, como si nada hubiese pasado. Yo me enfadé horrores,
me cogí un berrinche terrible, ¿Cómo podía toda esa gente seguir tan tranquila
sin mí? ¿Acaso no decían todos que me querían? Eran todos una cuadrilla de
falsos, mentirosos, traidores… No tenían vergüenza, ni respeto alguno. Os voy a
confesar algo, enfadarse no sirve absolutamente de nada, nadie va a hacerte ni
caso. Viéndolo ahora desde la distancia es ridículo. Lo sé, lo sé, yo también hubiese
hecho exactamente lo mismo, seguir adelante con mi vida. Me costó muchísimo
asumir que yo simplemente era un árbol más en el bosque, tuvo que pasar un
largo tiempo para que mi ira se desvaneciese, para que lograse comprender que
por mucho que un árbol falte, el bosque sigue siendo un bosque. A pesar de
todo, todavía me sigue dando un poco de rabia ver a mi exnovio con el zorrón de
su nueva novia, teniéndome a mí como referencia ¿Cómo ha podido acabar con esa
descerebrada? En fin….
He de admitir, que cuando te desvaneces, no todo tu ser
queda abocado al olvido, una pequeña parte se adhiere a la gente que conoces, a
veces es más intensa y otras menos. Ese extracto de ti se llama recuerdo y habita
en el interior del alma (Qué bonito me ha quedado eso). Para ser más concretos y
un poco más realistas, los recuerdos se encuentran en el cerebro, esa máquina imprevisible
que todavía nadie ha conseguido descifrar, y mira que lo intentan. Después de
que pasase por todas las fases de negación posibles, al admitir y aceptar mi situación
de desaparecida, empecé a distinguir todos los detalles de la vida de los demás.
Uno de esos detalles que conseguí ver al pasar mi ceguera, fue el de los
recuerdos, que es por cierto mi preferido. A pesar de mis ideas, me di cuenta
de cuando las neuronas emitían una señal relacionada conmigo, a las personas se
les dibujaba una sonrisa triste en la cara. Ahora a cada instante busco ese
detalle, es como una droga. Supongo que a pesar de que la tierra no deje de
girar, dejamos una huella en cada vida que tocamos.
Nunca se sabe cuándo puedes dejar de existir. Yo un día
estaba y al día siguiente me había convertido en esto que soy ahora. Sin previo
aviso, sin fanfarrias ni charangas que lo anunciasen, ni siquiera un triste
mensaje de whatsaap. Nada me hizo predecir lo que iba a pasar. Fue tan raro que
ni el vidente más famoso de la televisión lo hubiese adivinado jamás. Pasó de
repente, sin que yo tuviese ninguna oportunidad de reflexionar. Fue algo tan sorprendente….
Supongo que, a estas alturas, tendréis ganas de saber qué
fue lo que me pasó. Cuál es la historia que se esconde tras de mí. No os preocupéis,
porque yo os la voy a contar, pero eso será en otro momento, es tardísimo y hoy
ha sido un largo día, tan lago como otro cualquiera. Me voy a descansar, a ver
si encuentro una plácida nube con buenas vistas para ello.
Que descanséis, mis pequeños vivientes.
Todos somos necesarios, pero nadie es imprescindible. La vida sigue, los amores van y vienen - aunque nos disguste y nos entristezca la idea - y como mi mama solía decir, - los hijos también se van, pero mi camino aún no termina. -
ResponderEliminarPixxi, olvidar, proseguir, sin mirar hacia atrás, con fuerza, voluntad y un nuevo impulso, que la vida te espera con más emocionantes sorpresas.
Te deseo una buena y refrescante semana.
Abrazo
Buenos días, pikxi:
ResponderEliminarEspero que hayas encontrado, o al menos estés más cerca de él, ese lugar más allá de la realidad y muy lejos de toda rutina, que estés en esa plácida nube con buenas vistas.
Yo también era uno de esos que se creía que el mundo se pararía ante mi ausencia; pero, al igual que Tom Sawyer, asistí al funeral de mi personaje público y creí que lo hacía a deshora, ya que aquello estaba desierto.
Te mentiría si no te escribo que me he quedado con ganas de más, espero que algún día nos cuentes eso que te pasó de repente y te resultó tan sorprendente.
Hasta entonces, todos locos de curiosidad.
Un abrazo, pikxi.