En este lugar la locura no es un factor para acabar en el manicomio, ni se mira raro mientras cuentas en voz alta las ocurrencias más extrañas de tu mente. Aquí, la imaginación, la creatividad y las majaderías son un valor al alza. Abre tu mente y déjate llevar por los disparates.
Yo soy Australia. Tengo amigos que son Holanda, Argentina,
Inglaterra, EE.UU., Colombia, China… todos muy diferentes, con sus cosas buenas
y malas, cultivados y sabios, llenos de riqueza y sabor. Pero yo, soy Australia
y soy una isla.