Yo quiero volar, pero ya sabéis, volar, volar. No tirarme de
un avión y caerme hacia el vacío. Eso no es volar. Ni tampoco quiero estar
colgado de cuerdas como un chorizo, a la merced del viento en esos tramánculos
hechos de retales con nombres del diablo como Ala delta o Parapente o
Scachomofla. Quiero volar como lo hace Superman, atravesando el cielo, aunque
en realidad se supone que Superman lo que se dice volar tampoco, cuentan que lo
que hace es aprovechar el impulso para planear por el cielo. Además, todo su
poder se desvanece con una mierdilla de piedra verde llamada Criptonita ¿Qué
porque se llama Criptonita? Simplemente porque viene del planeta Cripton,
porque si proviniese de Londres lo habrían llamado Londonita, que si lo piensas
bien, suena gracioso. Pero al tema, que me estoy liando,