jueves, 2 de julio de 2015

JUEVES DE…… UN DÍA EN LA VIDA



Esta semana nos convoca Juan Carlos, bajo el tema Un Día En La Vida. Si queréis disfrutar del placer de leer más relatos los encontraréis en su blog ¿Y qué te cuento?




Apenas he dormido nada, me he pasado media noche trabajando. Son las siete de la mañana, al despertador le ha dado por ponerse a cantar, juro que algún día me vengaré de él, estoy muy cansado y hoy tengo un examen de historia.


De camino al instituto procuro descansar y a pesar de que la gente no para de hablar, consigo medio adormilarme.  Suena la sirena de inicio de clase (otra de la que algún día me vengaré) y con ella el inicio de mi jornada de trabajo. Escribo todo lo que me dictan, incluso, en los momento de distracción hago garabatos en los márgenes de los folios. Por fin llega la hora del recreo, normalmente suelo estar en el limbo media hora disfrutando de un paraíso de tranquilidad, pero no en época de exámenes. Me tomo un respiro de cinco minutos y vuelvo al tajo. Es la última clase, el momento del examen ha llegado, tengo que estar concentrado para cuidar la ortografía, para que mi letra sea clara y limpia permitiendo al profesor entenderla, pero sobre todo para no fallar y conseguir que ninguna pregunta se quede en blanco. Después de dos horas sin parar de escribir estoy exhausto, se que solo puedo tener un huequecilllo de descanso, así que aprovecho para echarme una siestecilla.

Son casi las doce de la noche. Llevo toda la tarde sin parar de trabajar, dejando mi huella en diferentes cuadernos. Es hora de acostarse, ya no puedo más, menos mal que mañana es viernes y se acaba esta locura. Es muy dura la vida de un bolígrafo como yo en manos de un estudiante.

18 comentarios:

  1. Toma final, así me gusta.

    Te falta la palabra empollón, un estudiante no empollón solo le hace trabajar en la parte de los garabatos

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  2. Oleeee.... menudo final inesperado....
    Me ha encantado... plas, plas, plas... no podías haber sido más original.
    Un besazo¡¡¡

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  3. Me ha encantado con ese final tan inesperado :) Pobre bolígrafo, también tiene sus derechos! :)

    Muchos besos

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  4. Está bien. Nadie dijo que tenía que ser una persona. Puede ser un objeto. como una lapicera. Ingeniosa salida.

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  5. Sobre todo si es un estudiante trabajador, porque hay otros que se mueren de asco en el estuche.
    Original historia.
    Un saludo

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  6. Jajaja, sobretodo en época de exámenes.

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  7. Menudo final ...genial....
    Muy original
    Saludo

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  8. Jaaaaa!!! Este relato si que es digno de un día especial..encantada de leerte..

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  9. Muy, muy dura... Y además, hay que competir en distintas manos.
    Besos.

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  10. Un relato trepidante con un final sorprendente, me encanto.

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  11. Wala... que final más bueno, que genial giro le has dado, todos pensando que era el estudiante quien hablaba y era el pobre bolígrafo... que vida más corta la de un bic en época de exámenes...
    Tienes una imaginación fantástica, siempre sorprendes con tus relatos...
    Besines...

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  12. Me sacaste una sorisa con ese final que, además, me hizo repasar el texto y entender mejor palabras como "trabajar" o dejar mi huella".
    Muy simpático.
    Saludos.

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  13. Un gran giro final para ese día de locura, tan duro para el bolígrafo que escribe como para el chaval que lo guía, claro está.

    Un abrazo

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  14. Jaja, qué bueno. Sabes que cuando tenía exámenes tenía un boli "profesional", solo empleado para exámenes. Y un suplente. Una precaución que tomé desde que un día se me acabó en medio de un examen importante.
    Dura vida la del bolígrafo de un estudiante. Besos y gracias por venir este jueves.

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  15. Qué idea más brillante has tenido!!! ...muy pero muy bueno, me encantó!

    Un beso.

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  16. Que original! sudando tinta, pobre bolígrafo.
    Un beso

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  17. Y no gastarse en el momento más inoportuno, y estar siempre a punto para la siguiente prueba o relato.
    Muy original y apropiado para la época, aunque ya hayan acabado los exámenes, pero están cerca en el recuerdo de algunos

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